BIODESCODIFICACIÓN DE LA GASTRITIS

GASTRITIS

Definición: Inflamación de la mucosa gástrica (en las paredes del estómago).

Técnico: 1 ª Etapa Embrionaria. Conflicto de pedazo indigesto.

Sentido biológico: La función de una gastritis es la de fabricar más jugos gástricos y sensibilizar la zona para digerir mejor algo que nos es difícil de digerir.

Conflicto: Conflicto de contrariedad indigesta en el territorio. También existe rabia, ira y cólera que se relacionan con la inflamación (“itis”): “Todo aquello que me irrita en el territorio”.

Conflicto de incomprensión.

Diccionario Bio-Emocional .(Joan Marc Vilanova Pujó)

 

ESTÓMAGO – GASTRITIS

La gastritis es una inflamación aguda o crónica de la mucosa del estómago, lugar donde empieza el proceso de digestión. Si hay inflamación, hay irritación e ira frente a algo o a alguien a quien no digiero: ciertas cosas no pasan como quisiera, o puede ser una o personas que no actúan como lo deseo.

Puedo tener el sentimiento de haber sido engañado y de estar cogido en una situación.

Estoy irritado por algo que absorbió  mi sistema de digestión y la realidad “digerida” me molesta en alto grado.

Aprendo a aceptar las situaciones y a los demás tales como son, sabiendo que el único poder que tengo es el poder sobre mí – mismo.

El Gran Diccionario de las dolencias y enfermedades de Jacques Martel

 

 

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Vayamos pues al origen de cualquier problema gástrico, porque como ya sabemos en Biodescodificación, nada externo puede enfermarnos.
Comencemos entonces por analizar la función del estómago, y ésta se resume a: “digerir”.
No hay más, no existe más.

Sabemos también, porque lo hemos repetido hasta el cansancio, que el subconsciente humano no sabe diferenciar entre lo real y lo imaginario, por lo tanto y en el caso de la gastritis, no debo revisar mi comida sino que debo analizar qué emoción no he sido capaz de digerir.

Y claro que deberá ser una emoción que yo ingiero constantemente, porque ya me ha irritado el estómago, ya me ha provocado sangrados y si no reviso mi vida a tiempo, puede ocasionarme una úlcera gástrica y hasta un cáncer. Dependerá de mí y de los cambios que yo haga en mi vida.

Es una creencia ampliamente utilizada, el creer que los alimentos que ingerimos son lo que provoca la gastritis. Comer grasa, picante, comer mal, etc. Y no es así.
Lo que determinará mi capacidad para tolerar o no tolerar alimentos, serán SIEMPRE, mis emociones.

Obviamente si yo estoy convencido de que el picante me hace mal al estómago, el picante hará mal a mi estómago, así que debo comenzar por revisar lo que “yo creo” de los alimentos.

Una vez descartadas mis falsas creencias con respecto a cierto tipo de alimentos, de la lista de posibles causas de mi gastritis, es hora de buscar las emociones que tengo atrapadas y que me están haciendo daño.

Otras creencias, que son tomadas como válidas para la presencia de gastritis:

– No comer a “mis horas”.
– Comer “de pie”.
– Comer mal y desbalanceado.
– Comer en la calle.
– Comer alimentos sucios.

Y la solución a éstas creencias, es nuevamente, revisarlas. Porque seguramente lo que me molesta, no es que yo “coma a deshoras”, sino que yo no cuento con el tiempo suficiente para poder disfrutar de mis deliciosos alimentos en el tiempo suficiente.

Si en un día normal de trabajo, yo contara con 3 horas completas para “mi hora de comida”, para poder ir a comer a un lugar pacífico, tranquilo, delicioso, limpio, en donde pudiera platicar con mis amigos de temas divertidos y amenos, yo no tendría gastritis.

Porque la gastritis, no es el alimento que comes, sino todo lo que “ingieres” emocionalmente a la vez que ingieres alimentos:

– Las prisas por salir corriendo a comer.
– El encontrar algo que se adapte a tu presupuesto, que te guste y que te atiendan rápido.
– Que no te caiga pesado para poder seguir trabajando toda la tarde.
– La posición en la que comes, el lugar, los olores, la gente alrededor.
– Los ruidos en la calle.
– La plática con los compañeros, o la soledad si nadie te acompañó.

Justo esto, es lo que “no digieres”.

No digieres comer con prisas, no digieres ir a comer sólo, no digieres platicar de trabajo en la hora de comida, no digieres que sean lentos al atenderte, no digieres quedarte encerrado en los vestidores de la oficina a comer tu ensalada en ese molde de plástico, no digieres seguir atendiendo asuntos de trabajo mientras comes, no digieres comer “nervioso”, porque más tarde hay más trabajo todavía,etc.

Y lo mismo, si no llevas un horario laboral y siempre estás en tu casa. Revisa con quién comes, de qué platican mientras comes, ¿comes estresado?, ¿comes con prisa?, ¿qué escuchas al comer?

Muchas personas no están conscientes de todo aquello que rodea sus “comidas” (alimentos) y se conforman con revisar los alimentos para determinar lo que les hace daño.

Revisa, desde hoy, TODO lo que comes a la hora de desayunar, comer o cenar:

 

COMPAÑÍA
– ¿Estoy acompañado?
– ¿Me siento a gusto con la compañía?
– ¿Estoy sólo y lo disfruto?
– ¿Estoy sólo y no me gusta comer sólo?

 

TEMA DE CONVERSACIÓN
– ¿Estoy platicando de un tema agradable?
– ¿Estoy discutiendo asuntos de trabajo?
– ¿Estoy platicando de temas tristes o angustiantes?
– ¿Estoy en silencio y me gustaría platicar con alguien?

 

TIEMPO
– ¿Me siento cómodo con el lapso de tiempo con el que cuento para comer?
– ¿Me preocupa el hecho de comer con prisa?
– ¿Me estresa el comer corriendo?
– ¿Me molesta no tener más minutos para comer en paz?

 

SONIDOS
– ¿Estoy consciente del ruido a mi alrededor a la hora de comer?
– ¿Escucho gritos, gente molesta, coches, la televisión, la radio?
– ¿Escucho bromas y comentarios agradables al comer?
– ¿Escucho niños peleando y gritando o llorando?

 

LUGAR
– ¿Estoy comiendo en un lugar tranquilo y agradable?
– ¿Estoy comiendo de pie, en un lugar sucio?
– ¿Estoy comiendo en mi auto mientras estoy atascado en el tráfico?
– ¿Estoy comiendo en un lugar oscuro, sin ventilación?

 

Y es que aunque parezca mentira, al momento de ingerir alimentos, creemos que lo único que estamos comiendo es lo que está en nuestro plato y no es así.

Estamos ingiriendo nuestras prisas, nuestro estrés, nuestra angustia, nuestras tristezas, nuestras alegrías, nuestras decepciones, nuestros planes para mañana y lo que hicimos hace 30 minutos.

Por lo tanto, la clave básica, para terminar con la gastritis, es revisar TODO mi territorio, todo lo que me rodea al ingerir alimentos, todo lo que vivo día con día y que no “digiero”.

Porque algo es seguro: Para que yo ya tenga gastritis, es que eso que he estado comiendo, ya tiene por lo menos 2 semanas de estar ocurriendo y “no lo digiero”.

Akasha Sanación Integral

 

Vídeo propuesto :

Autor entrada: Alexandra

2 comentarios sobre “BIODESCODIFICACIÓN DE LA GASTRITIS

    SILVIA

    (mayo 21, 2019 -11:01 am)

    GRACIAS POR COMPARTIR ESTE ARTICULO TAN INTERESANTE QUE ME HA HECHO REFLEXIONAR

      admin

      (mayo 22, 2019 -2:01 pm)

      Me alegro mucho Silvia, ese es uno delos objetivos de Reconexión, despertar en conciencia.

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