BIODESCODIFICACIÓN DE LOS SÍNTOMAS EN EL CORAZÓN

Definición: Órgano principal del aparato circulatorio cuya misión es bombear la sangre para que lleve nutrientes y oxígeno a todo el cuerpo.

Técnico: 3 ª Etapa Embrionaria. Conflicto de impotencia por no poder defender el territorio.

Sentido biológico: La función del corazón es la de bombear la sangre oxigenada hacia todo el cuerpo y la sangre sucia hacia los pulmones para que sea lavada.

En la descodificación de la biología, el corazón es considerado “casa”, mi hogar, mi territorio real o simbólico y el punto de reunión familiar. Desde el corazón se irradia la familia (sangre) y esta vuelve a él.

Es el centro de operaciones de los conceptos de familia. También en otras corrientes se toma el concepto de “amor” pero con una connotación distinta a la de “enamorarse”, más bien relacionada con lo que cuentan las “revistas del corazón”, o sea el amor estrechamente relacionado con el “hogar”.

La sangre reparte alimento y vida (oxígeno) y recoge los deshechos del cuerpo para limpiarlos en los pulmones. La sangre es, según Louise L. Hay, símbolo de júbilo y por lo tanto el corazón es la bomba que hace circular el júbilo, la alegría por el cuerpo. Son apreciaciones distintas de una misma cosa.

 

Conflicto: Desvalorización por no poder defender mi territorio (real o simbólico).

Personas que se endurecen en sus relaciones, por encima de todo en las referentes a la familia y al hogar.

Es el fuego, la distribución de la vida por la sangre. Conflicto con el amor que nos alimenta o su circulación.

El corazón representa el hogar, la casa y sus afectos.

Sístole auricular: Recibe la sangre – Es Femenina.

Sístole ventricular: Lanza la sangre – Es Masculina.

“Mi exmujer se queda con la casa”. “Quiero volver a la casa de mi madre«.

«Dejo la puerta abierta para que mi madre pueda volver«.

Un corazón grande indica la necesidad de ampliar la casa. “Necesitamos una casa mayor para acoger al bebé (por ejemplo)”

 

Aurículas (femeninas): Lo que recibo en mi casa, en relación a la madre.

Aurícula derecha: Recepción de la sangre sucia. Conflicto con la recepción, los secretos, las malas jugadas y la madre.

Aurícula izquierda: Recepción de sangre purificada. El padre quiere echarme de casa, mi madre me protege.

Ventrículos (masculinos): Expulsar o salir de casa, en relación al padre.

Ventrículo derecho: Necesidad de echar de casa las cosas sucias. No querer algo por considerarlo sucio (un bebé, por ejemplo).

Ventrículo izquierdo: Expulsión de los hijos del clan.

 

CORAZÓN SENIL

Definición: Función cardíaca disminuida debido solamente a la avanzada edad de la persona sin ninguna otra afectación.

Técnico: 4 ª Etapa Embrionaria. Conflicto de cansancio en el hogar.

Sentido biológico: Cansancio en el funcionamiento del corazón. Cansancio respecto a los temas del hogar. El tejido se desgasta en fase activa, lentamente pues no se prevé fase de curación.

El cansancio es “definitivo”.

Conflicto: Conflicto de cansancio en relación al hogar. Debido quizá a una sobre exigencia de larga duración.

Haber sido demasiado duro o exigente.

Insuficiencia ventricular: Conflicto en la comunicación entre el padre y el hijo.

 

CORAZÓN (en general)

El corazón está vinculado al cuarto chakra o centro de energía. Representa el amor (mis emociones, mi capacidad de amar), la alegría, la vitalidad y la seguridad. La energía del corazón irradia en todo el cuerpo, sobre todo entre el cuello y el plexo solar.

El corazón es un tipo de bomba energética que hace circular la vida (la sangre) a través del cuerpo entero. Esta circulación sanguínea distribuye la energía vital necesaria a la felicidad, al equilibrio, a la alegría de vivir y a la paz interior. Es pues esencial que manifieste el amor dirigiendo la energía del corazón hacía las más bellas energías espirituales disponibles.

Cuanta más atención presto al amor, la compasión y el perdón, más mi corazón trabajará en la alegría, la paz y la alegría. Mi corazón será afectivamente estable y protegido de cualquier decepción. Un corazón de ritmo suave y armonioso indica una persona interiormente calmada. Mi ritmo cardíaco varía cuando estoy desequilibrado, perturbado en amor o sensible a mis emociones.

Acepto abrirme al amor, entrego cualquier reproche al cuidado del universo, dejo de criticarme al punto de ponerme enfermo y sobre todo acepto perdonarme. Es perdonándome como puedo aceptar mejor el amor de los demás.

 

CORAZÓN – ANGINA DE PECHO o ANGOR

Angina viene de la palabra latina ANGENE que significa apretar. Es un dolor muy vivo asociado a la región principal del corazón (centro energético del amor). Esta falta temporal de oxígeno al nivel de los músculos que rodean el corazón aporta todas las consecuencias que conozco: insuficiencia del caudal sanguíneo en esta región, intervención quirúrgica, puente, etc.…El corazón representa frecuentemente el motor o la máquina de mi sistema. Cuando doy demasiado amor (con una actitud de apego), puede que el corazón se canse de todas estas preocupaciones y que ya no sienta suficiente alegría (Alegría: Ya que la sangre está relacionada con la alegría, una disminución del riego sanguíneo expresa justamente esta disminución de la alegría vinculada al amor. ) en estas situaciones (de aquí el riego sanguíneo disminuido).

Si estoy en situación de angina, posiblemente tomo demasiado a pecho la vida y las cosas que hago y que me gustan. Mis inquietudes (tanto como mis alegrías) están exageradamente ampliadas: me irrito y me hieren fácilmente, vivo insatisfacción, tristeza o irritación con relación a una situación la cual, al final, no es tan grave. Puede que reciba una primera señal de alarma de mi cuerpo después de estos estados de ser: espasmos o dolor que perfora el corazón. Éste lanza un S.O.S. para que tome consciencia de los sentimientos que me habitan y del hecho que estoy de algún modo destruyéndome con mis pensamientos desacordes, poniendo en peligro mi armonía interior, y dándome “mala consciencia”.

 Grandes alegrías pueden también traer crisis de angina porque, en este momento, el centro de energía del amor (el corazón) se abre más y puede activar la memoria de grandes penas que están presentes y así provocar una crisis de angina. Hago quizás mucho por obligación y no con alegría y placer. Así, deja la alegría de circular. Es como si prestase atención a los demás (su felicidad y sus dolencias) en vez de ocuparme de mi propio bienestar primero. Mi ego es tan presente y activo que está separado de la totalidad del ser, lo cual conlleva un bloqueo en el plano emocional. Es un aumento inconsciente de la estima de sí colocando casi exclusivamente la atención sobre los demás. Es el principio judeo – cristiano de la entrega por el sacrificio. ¡Dar a los demás! Me vuelvo vulnerable y se manifiesta el miedo a abrirme a los que amo. “¡Ya nada me alcanza, pero empiezan los dolores!”

 Espasmos, puntos en el corazón, extremidades frías (manos y pies). Mi cuerpo me advierte seriamente que algo va mal (este aviso se reconoce mejor generalmente en el plano metafísico – psíquico que físico). ¡Inconscientemente puedo desear dejar la “vida terrestre” porque tengo la sensación de estar ahogado por las preocupaciones y que no sé cómo salirme, pero el tiempo no necesariamente ha llegado! ¿Qué temo, en el fondo?

La vida es un intercambio continuo. Doy tanto como recibo, como la contracción y la dilatación de los vasos sanguíneos, sino vivo un desequilibrio y mi atención debe volver a este equilibrio necesario a una vida sana. Es un proceso fundamental en la existencia humana porque soy un ser divino que debe expresarse en este equilibrio. Mi toma de consciencia es ésta:

¡Dejo de tomar la vida en serio y me mantengo abierto! Es fácil porque no tengo ganas de morir, sino que tengo ganas de vivir, de abrirme al amor y dejar cualquier lucha de poder.

Pongo mi atención sobre los aspectos hermosos de la vida. Aprendo a amarme tal como soy: mi energía vital podrá así volver a la vida. Son los primeros pasos hacía un restablecimiento serio de esta enfermedad. Un último punto que recalcar: vigilar todas las expresiones vinculadas con el corazón: “un corazón de piedra, un corazón duro, no tiene corazón, es un sin corazón”, etc. Cada expresión es la indicación de que sucede algo que merece mi atención…

 

ARITMIA CARDÍACA

El corazón representa el amor y problemas de palpitaciones son para mí como una señal de alarma, una llamada de socorro en lo que al amor se refiere. Un miedo profundo a perder o no tener el amor que necesito tanto hace que mis problemas de palpitaciones sean como un grito de socorro con relación al amor. En el caso de que los ventrículos del corazón se contraigan de modo anárquico e ineficaz, se trata entonces de fibrilación ventricular. Este estado puede proceder de un trastorno cardíaco, de una electrocución, de 170 un momento de pánico en el caso del feto (al nacer). Si este estado no está solucionado rápidamente, es la muerte repentina. Esto denota una decisión importante que debo tomar en mi vida con relación al amor y que es vital. Empiezo a darme todo el amor que necesito para sustituir mis inquietudes por más seguridad interior y hago confianza a la vida. La taquicardia se caracteriza por la contracción rítmica irregular del corazón. Sus latidos se aceleran a más de 90 pulsaciones por minuto, y este estado es debido frecuentemente a emociones fuertes. Una situación angustiosa, un esfuerzo físico o mental y el miedo provocan un desequilibrio afectando momentáneamente mi corazón que me lanza un S.O.S. En cuanto a la bradicardia, es una disminución del ritmo de los latidos cardíacos. La acumulación de penas profundas podrá traerme esta dolencia, como si mi corazón ya no pudiera sufrir más y decidiera dejar de latir. En una u otra de estas situaciones, tomo consciencia que el amor está en juego. Respiro calmamente y profundamente, estoy a la escucha de mi corazón.

 

INFARTO (…del miocardio) 

Cuando oigo hablar de alguien que tuvo un infarto, en el lenguaje popular, esto significa habitualmente que la persona tuvo un infarto del miocardio. También esto se llama “crisis cardíaca” o “achaque cardíaco”. El órgano más frecuentemente afectado por un infarto es el corazón, el centro del amor en el interior de mí, el núcleo de mis emociones. El achaque cardíaco es para el cuerpo un modo desesperado de enseñarme que voy demasiado lejos, que presto demasiada atención a los aspectos materiales, externos y anodinos de mi vida, mi estatuto social, en vez de volver a lo esencial de mi vida que es la alegría de vivir del corazón en familia, de expresar el amor, de amarse a sí – mismo, de saborear cada momento con intensidad. Estoy tan atado a todo lo que forma parte de mi “territorio” (mi mujer, mi trabajo, mis amigos, mi casa, etc.) que, si tengo la sensación de haber perdido o que estoy a punto de perder algo o a alguien en el interior de mi territorio, puedo resistir a lo que sucede y haré una crisis cardíaca. Quisiera “con todo mi corazón” seguir siendo el jefe, el dueño a bordo. Los achaques cardíacos también están vinculados a mis propios sentimientos y a lo que vivo con relación a éstos. ¿Hasta dónde soy yo capaz de sentir el amor y de expresarlo a los demás? ¿Hasta qué punto soy yo capaz de amarme y aceptarme tal como soy?

¿Me obligo yo a ser “alguna otra persona” y hacer demasiado para probar a los  demás lo que soy y lo que valgo? ¿Es mi ira, mi frustración, mi agresividad que, demasiado tiempo contenidas, ya no pueden más y explotan?

El descubrimiento de los aspectos más importantes y significativos de la vida no se reduce a la cantidad de dinero ganado o al éxito que tengo. El corazón puede estar asociado a la compasión y al amor, pero también puede asociarse a su opuesto que es la hostilidad, el odio y el rechazo. El achaque cardíaco se produce generalmente en un período de la vida en que, bien es demasiado fuerte la competición, bien vivo una presión financiera aliada a la falta de cariño creciente de la familia y de mis seres queridos cercanos.

Es la separación entre mis sentimientos, mi implicación, mis relaciones y el Universo, así como sus ritmos naturales que atrofian mi corazón. Pienso rechazar a los demás, pero en el fondo, me rechazo a mí – mismo. Necesito ir con la corriente y tomar el tiempo de aceptar todo lo que la vida debe darme y comprender, para volver a hallar la paz interior y sentir en todo mi cuerpo la ternura, la dulzura, el amor que me habitan y que sólo piden nutrir mi corazón y conservarlo en buena salud.

 

PERICARDITIS

La pericarditis es una infección del pericardio, membrana que rodea el corazón. Sirviendo a proteger el corazón, habrá pericarditis si siento que mi corazón va a estar atacado, tanto en sentido literal como figurado. En vez de manifestar ira, conservo la calma y pido a estar protegido en todo momento, sabiendo que todo lo que sucede es para lo mejor.

 

PROBLEMAS CARDÍACOS

El corazón simboliza el amor, la paz y la alegría de vivir; por lo tanto, los problemas cardíacos proceden frecuentemente de una carencia de amor, de una tristeza, emociones inhibidas que volverán en superficie incluso después de varios años. Mi corazón está endurecido por las heridas anteriores. Creo sinceramente que la vida es difícil, estresante y que es una lucha de todos los instantes. Me siento frecuentemente en posición de supervivencia, en un estado en que pienso que sólo mi esfuerzo aportará algunos dividendos. Estoy inquieto, sobreexcitado, angustiado o demasiado frágil para conservar mi equilibrio emocional. Ahogo inconsciente mi niño interior y le impido expresar toda esta maravillosa alegría de vivir. El corazón está asociado a la glándula del timo; ésta que es responsable de la producción de las células –T 172 del sistema inmunitario se debilita y resiste cada vez menos a las invasiones si vivo mucha ira, odio, frustración o rechazo de mí – mismo.

El corazón necesita amor y paz. La vida está hecha para ser tomada con la actitud de un niño: apertura, alegría, curiosidad y entusiasmo. Incluso si tengo necesidades afectivas por colmar, intento quedar en un equilibrio armonioso, con una apertura del corazón suficiente como para apreciar cada gesto de mi existencia. Acepto amarme más, quedarme abierto al amor por mí y los demás. Me divierto, me relajo, tomo el tiempo de ser. Dejo de “tomarme en serio”. Me siento libre de amar sin obligación, sabiendo que soy feliz a pesar de todo.

Existen varias expresiones para describir el corazón y sus diferentes estados: ser “sin corazón”, “tener corazón”, “escuchar su corazón”. Si alguien me hace la observación del tipo “no tienes corazón”, compruebo este mensaje que la vida me envía. Quizás es el signo de que tendría que cambiar algo. ¿Vivo un desequilibrio? ¿Tengo palpitaciones? ¿Estoy perturbado en el plano emocional? Poco importa la respuesta, no espero a estar enfermo para comprender y aceptar los cambios en mi vida. Me mantengo despierto, abro mi corazón a todo lo que es bueno para mí.

 

TAQUICARDIA (ver CORAZÓN – ARITMIA) Ver en este enlace:

 

TROMBOSIS CORONARIA

Una trombosis coronaria es la formación de un coagulo en una arteria coronaria (al nivel del corazón). Este bloqueo de la circulación de la sangre puede llevar a un infarto del miocardio. Este coagulo afecta el órgano principal que representa el amor, o sea el corazón.

Debo comprobar lo que en mi vida me impide amar libremente. Esto puede ser un enfado, un resentimiento violento que pude tener frente a alguien a quien amo.

¿En qué me siento yo atacado en mi amor – propio? ¿Recibí una noticia que parecía quitarme mi razón de vivir, lo que me permitía manifestar mi amor? Hago la paz conmigo mismo y con los demás. Para arreglar esta situación, tomo consciencia de las fuerzas de amor que me habitan, me abandono y descubro que el Universo me aporta el sostén que necesito.

Fuente: El Gran Diccionario de las dolencias y enfermedades de Jacques Martel

 

Vídeo propuesto de Ángeles Wolder

Autor entrada: Alexandra

Psicoterapeuta - BioNeuroCoach

3 comentarios sobre “BIODESCODIFICACIÓN DE LOS SÍNTOMAS EN EL CORAZÓN

    Doris

    (septiembre 16, 2020 -1:01 pm)

    Gracias por tan importante información que a la vez me da más conocimiento de nosotros. 💜💜💜

    Blanca Rosa Bravo Falcón

    (agosto 10, 2019 -9:00 pm)

    Es magnífico para reflexionar sobre cómo estamos dando lecturas equivocada a la vida que vivimos

    Myrla Gutiérrez

    (agosto 14, 2018 -8:09 pm)

    Increible ver que somos una unidad indisoluble entre mente, corazón y cuerpo y que cuando no hay coherencia en esta relación trina entramos en conflicto y por ende enfermamos. Si la medicina, la sicología y siquiatria convencional incorporaran este enfoque a sus prácticas y tratamientos la situación frente a este caos que vive la humanidad seria muy distinto.

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