Usos terapéuticos de las Flores de Bach

Son muchos los trastornos físicos, emocionales o mentales los que se pueden tratar con las Flores de Bach: estrés, ansiedad, depresión, inestabilidad emocional, adicciones, miedos, inseguridad, falta de autoestima, preocupaciones, cansancio mental o físico, preparación para exámenes, dificultades de concentración, síndrome post-traumático etc. Asimismo ayudan a corregir patrones mentales y emocionales como la crítica o la autocrítica, los diferentes tipos de miedos, la culpa, la rabia y la agresividad, el resentimiento y el rencor, los celos y la envidia, la falta de confianza en uno mismo, los pensamientos negativos, la rigidez mental, la intolerancia, la impaciencia, etc.

Siempre se usan en combinación con otras terapias.

La sutileza de esta maravillosa terapia permite adquirir mayor perspectiva y conciencia, ayudando a comprender el origen del problema a tratar para poder cambiar las pautas mentales, emocionales y conductuales que podrían haber contribuido al estado negativo en el que se encuentra la persona o animal. Es por esto que se puede afirmar con total seguridad que las Flores de Bach son una preciosa e indispensable herramienta de crecimiento personal.

Elaboración de un Remedio Floral Personalizado

Primero hay que mencionar que los terapistas florales, no elaboramos las esencias, el kit se compra en el exterior.  Luego en la consulta el  terapeuta en base a la información que le ha dado el paciente, más la experiencia, dominio de esta terapia y otras herramientas más,  seleccionará 5 esencias, de las cuales se tomará las gotas que estime conveniente de cada esencia madre, y se colocará en un frasco gotero de 30 ml con agua mineral y entre 10 y 25% de brandy. También se puede utilizar  vinagre de manzana como conservante para las personas que no puedan tomar alcohol o para los bebés.

Yo las potencializó con un símbolo de Kryon y lo activo con el hoponopono más  la numerología con la vaya a apoyar al paciente o cliente.

Según sea el caso las Flores de Bach se deberá tomar unas 5 veces al día, 5 gotas debajo de la lengua,  siendo las tomas más importantes cuando la persona se despierta y se va a dormir.  O se agregan unas 10 gotas en una botella de agua de 30 ml para tomar a sorbitos durante el día, el buen resultado de la terapia es determinado a través de la frecuencia de tomas y no por la cantidad de remedio ingerido.

Hay también casos en que se  prescribe varias dosis seguidas si se requiere rápida impregnación.

Para las aplicaciones locales se pueden administrar las esencias a través de la preparación de cremas, aceites, lociones, colirios y vaporizadores. Las Flores de Bach pueden ser administradas con total seguridad en bebés, mujeres embarazadas, y ancianos. También en animales y plantas, áreas en las que existe bastante experiencia y de éxito comprobado.

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